Madre mató a sus hijos por depresión posparto

Publicado: 27 jul 2026, 12:13 GMT-4|Actualizado: hace 5 horas

PLYMOUTH, Massachusetts, EE.UU. (AP) — En los meses posteriores al nacimiento de su tercer hijo, la salud mental de Lindsay Clancy se derrumbó. Maníaca, incapaz de dormir y atormentada por ganas de lastimarse, buscó atención de expertos en trastornos del estado de ánimo posparto, le recetaron múltiples medicamentos psiquiátricos y, cuando nada funcionó, ingresó en un hospital psiquiátrico.

Diecinueve días después de que le dieran el alta, estranguló a sus tres hijos en su casa de Massachusetts.

Un jurado escuchó las declaraciones iniciales el lunes en el juicio por asesinato de Clancy, que presentará posturas enfrentadas sobre su culpabilidad y su estado mental.

Los fiscales argumentan que Clancy, exenfermera de parto en el Massachusetts General Hospital, planificó cuidadosamente los asesinatos y carga con toda la responsabilidad por las muertes.

El abogado de Clancy, Kevin Reddington, sostendrá que, en el momento de los asesinatos, ella padecía psicosis posparto, una enfermedad mental poco frecuente vinculada al estrés, la privación del sueño y los cambios hormonales que siguen al parto.

El juicio está previsto a durar varias semanas.

Elyse Hershon, abogada penalista de Boston y analista legal, manifestó que el veredicto probablemente dependerá de cómo el jurado vea la “intención y capacidad mental” de Clancy.

“Siempre que hay muertes de niños, eso sacude las emociones. Como estas acciones son incomprensibles y el desenlace tan horroroso, la gente tiende a querer responsabilizar a alguien”, comentó Hershon. “Algunas personas, de manera natural, se identificarán y simpatizarán con Clancy y su depresión posparto, y otras no podrán entender cómo alguien podría acabar con la vida de sus hijos y exigirán responsabilidades”.

Aunque la depresión posparto es bastante común entre las mujeres que han dado a luz, se estima que la psicosis posparto afecta solo a 1 o 2 de cada 1,000 mujeres. Los síntomas incluyen alucinaciones, delirios, paranoia, cambios de ánimo y ansias de lastimarse a sí misma o a otros. Sin embargo, la mayoría de las mujeres que padecen esta afección no terminan lastimando a sus hijos.

Los fiscales dicen que Clancy estranguló a sus hijos —Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, de 8 meses— el 24 de enero de 2023, después de enviar a su entonces esposo, Patrick, a hacer unos recados. Luego utilizó múltiples métodos para intentar quitarse la vida y quedó paralizada de la cintura para abajo tras saltar por la ventana del segundo piso de la vivienda.

En ese momento, llevaba recibiendo atención psiquiátrica desde hacía unos cuatro meses. El día de los asesinatos, dijo que escuchó voces que le decían: “Esta es tu última oportunidad. Mata a los niños para que puedas matarte”, según su abogado.

Si es declarada culpable de asesinato, Clancy enfrenta cadena perpetua sin libertad condicional. Si es declarada inocente por falta de responsabilidad penal, sería internada en un centro estatal de salud mental.

El caso tiene paralelismos con otros en los que se acusó a madres de matar a sus hijos.

En 2001, Andrea Yates ahogó a sus cinco hijos en una bañera en Texas. Sus abogados dijeron que padecía una psicosis posparto grave y que, en un estado delirante, creía que tenía a Satanás adentro y que matar a los pequeños los salvaría del infierno.

Su condena inicial por asesinato fue anulada y, en un nuevo juicio, fue declarada inocente por demencia e internada en un hospital psiquiátrico estatal.

Otra madre de Texas, Dena Schlosser, fue declarada inocente por demencia en 2006 después de matar a su hija de 10 meses cortándole los brazos.

Nicole Cirino, directora de la división de psiquiatría reproductiva del Baylor College of Medicine, quien ha sido testigo experta de la defensa en casos de infanticidio, señaló que muchas de las mujeres que lastiman a sus hijos estando presas de la psicosis posparto creen que sus actos están ayudando al niño.

En su propia mente, “pueden estar salvando a sus hijos de la condenación”, expresó Cirino.

Clancy y su exesposo, Patrick Clancy, presentaron demandas acusando a sus proveedores médicos de no diagnosticar ni tratar adecuadamente su afección.

La conciencia sobre la psicosis posparto ha crecido desde el caso Yates, pero Cirino y otros defensores de la salud mental materna afirmaron que los fiscales rara vez consideran el estado mental de una madre. Illinois es el único estado con una ley que permite que la depresión posparto o la psicosis posparto no diagnosticadas o no tratadas sean un factor atenuante en la sentencia.

“Las mujeres que matan a sus hijos en medio de esta enfermedad médica, la psicosis posparto, están grave y profundamente enfermas mentalmente. No son malvadas”, declaró la doctora Catherine Birndorf, directora ejecutiva y fundadora de The Motherhood Center en la ciudad de Nueva York, que trata a madres con trastornos perinatales del estado de ánimo y de ansiedad.

“Para mí es una enfermedad hasta que se demuestre lo contrario”, continuó. “El hecho de que lo consideremos un delito hasta que se demuestre lo contrario es problemático”.