Médicos dicen que orden de vacunas de Trump aumentará el miedo y pondrá en peligro a los niños

Publicado: 12 ago 2026, 11:52 GMT-4|Actualizado: hace 1 hora

AP - Los médicos afirman que el nuevo decreto del presidente Donald Trump sobre las vacunas está mal orientado y probablemente avive el miedo y la confusión entre los padres en un momento en que el sarampión está causando estragos, las tasas de inmunización están cayendo y los niños regresan a la escuela.

“Muchas familias están terminando esa lista de tareas de regreso a clases, y entre esas cosas está el chequeo médico y asegurarse de que sus hijos tengan sus vacunas”, señaló la doctora Molly O’Shea, pediatra en Michigan. “Poner en duda la seguridad o la eficacia de estas vacunas en este momento es realmente lamentable y mal concebido”.

La orden, firmada el lunes, aboga por separar la vacuna triple vírica contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR, por sus siglas en inglés) en tres inyecciones distintas, cada una para una sola enfermedad, y por administrar todas las inmunizaciones infantiles en citas separadas cuando sea posible. También incluye varios cambios al calendario de vacunación infantil que el departamento de salud de Trump ya había intentado implementar, pero que un juez federal bloqueó. El departamento está dirigido por Robert F. Kennedy Jr., quien ayudó a liderar durante años el movimiento antivacunas.

Trump sugirió repetidamente que la cantidad o el momento de aplicación de las vacunas podría influir en el aumento de las tasas del trastorno del espectro autista, aunque décadas de estudios han concluido de manera contundente que no existe vínculo. También insinuó con fuerza que la vacuna triple vírica podría ser dañina o incluso mortal.

El doctor Paul Offit, investigador de vacunas del Hospital Infantil de Filadelfia y exasesor del gobierno, señaló que las recomendaciones de Trump y Kennedy “simplemente no se basan en la ciencia”, y que es irresponsable sembrar dudas sobre una vacuna que protege contra el sarampión cuando el país enfrenta su mayor epidemia en más de 30 años.

“El daño que causará es… introducir caos y confusión en el sistema, de modo que la gente no esté segura de lo que se supone que debe hacer”, añadió.

La orden de Trump despierta temores

En un momento antes de firmar su orden ejecutiva, Trump usó la palabra “letal” al hablar de la vacuna MMR actual. “Juntas podría existir la posibilidad de que sean bastante letales y por separado, parece que no son en absoluto letales, sino simplemente muy efectivas”, dijo.

Los médicos rechazaron enérgicamente ese comentario, al afirmar que la vacuna combinada actual ha pasado por estudios rigurosos y años de seguimiento de seguridad —como otras vacunas infantiles— y se ha demostrado que es muy segura. Las enfermedades contra las que protege representan un riesgo mucho mayor, indicaron.

“La sugerencia de que separar las vacunas contra el sarampión, las paperas y la rubéola unas de otras tiene valor es incorrecta tanto en la ciencia como en la respuesta inmunitaria. En realidad se obtiene una mejor respuesta inmunitaria al administrarlas juntas. No hay ningún valor en separarlas”, afirmó O’Shea.

Actualmente no existen vacunas separadas para niños contra estas enfermedades en Estados Unidos, pero la orden de Trump da instrucciones al departamento de salud de que presente un plan para ofrecerlas. El portavoz de Trump, Kush Desai, ha dicho que eso daría a los padres más opciones sobre el momento y la frecuencia, lo que en última instancia aumentaría la aceptación de las vacunas.

Los médicos lamentaron que Trump reviviera teorías desacreditadas sobre las vacunas y el autismo. Los diagnósticos de autismo han aumentado durante décadas, y un recuento reciente determinó que se estima que 1 de cada 31 niños en Estados Unidos tiene un trastorno del espectro autista. Los científicos dicen que eso se debe en parte a que la definición se ha ampliado con una comprensión más extensa de su amplia gama de rasgos y síntomas. No hay una sola causa, señalan, y los factores genéticos y ambientales pueden influir.

El doctor Andrew Racine, presidente de la Academia Estadounidense de Pediatría, afirmó que el posible vínculo entre las vacunas infantiles y el autismo se ha estudiado en decenas de investigaciones bien diseñadas en todo el mundo y que “inequívocamente” no existe relación.

El hecho de que Trump planteara el tema, dijo O’Shea, “está realmente mal orientado y es injusto para las familias”.

Los calendarios de vacunación enfrentados aumentan la confusión

Los comentarios de Trump y su orden también generan confusión sobre qué vacunas deben administrarse a los niños y cuándo, dijeron los médicos.

En el primer año del mandato de Trump, Kennedy se propuso reformar las directrices de inmunización, destituyó a un comité asesor de vacunas de 17 miembros e instaló reemplazos que formularon las recomendaciones restrictivas que detuvo un juez federal. Esas recomendaciones contemplan inyecciones contra 11 enfermedades, con vacunas adicionales categorizadas por separado para niños en riesgo o disponibles mediante “toma de decisiones compartida” con un médico.

La academia de pediatría, por su parte, siguió recomendando vacunas para proteger contra 18 enfermedades en su calendario de inmunización de 2026. O’Shea dijo que ese calendario “ha sido muy bien diseñado, cuidadosamente elaborado y pensado para brindar seguridad y protección justo cuando el sistema inmunitario del bebé o del niño pequeño está listo para aceptarlo”.

Los médicos indicaron que la cobertura del seguro no debería ser un problema. Medicaid y CHIP siguen cubriendo las vacunas recomendadas antes de que el actual gobierno de Trump asumiera el cargo. Hasta 2027, los planes de seguro médico privados por lo general también lo harán, dijo Chris Regal, de AHIP, la asociación comercial nacional de aseguradoras de salud. Los médicos dicen que la reticencia a vacunarse, y los peligros para los niños, podrían aumentar Con el aumento de la confusión y el miedo, Racine dijo que los pediatras esperan responder a más preguntas de los padres.

Pero muchos médicos temen que la reticencia a vacunarse siga aumentando. Datos federales muestran que las tasas de vacunación en kínder en Estados Unidos han estado disminuyendo, y que la proporción de niños con exenciones alcanzó un máximo histórico en el año escolar 2024-25.

Los expertos dijeron que les preocupa que las familias omitan vacunas necesarias para sus hijos o espacien las inyecciones, ya que una enfermedad prevenible por vacunación podría presentarse entre visitas al médico.

“Los padres merecen orientación clara y basada en evidencia sobre cómo proteger a sus hijos, no recomendaciones enfrentadas emitidas mediante procesos políticos”, afirmó Michael Osterholm, experto en enfermedades infecciosas de la Universidad de Minnesota. “Cuando las familias reciben mensajes contradictorios, la confianza en la vacunación se resiente, y los niños finalmente cargan con las consecuencias”.